miércoles, 18 de abril de 2018

Falcó de Arturo Pérez-Reverte

“El mundo de Falcó era otro, y allí los bandos estaban perfectamente definidos: de una parte él, y de la otra todos los demás.”
La Europa turbulenta de los años treinta y cuarenta del siglo xx es el escenario de las andanzas de Lorenzo Falcó, ex contrabandista de armas, espía sin escrúpulos, agente de los servicios de inteligencia. Durante el otoño de 1936, mientras la frontera entre amigos y enemigos se reduce a una línea imprecisa y peligrosa, Falcó recibe el encargo de infiltrarse en una difícil misión que podría cambiar el curso de la historia de España. Un hombre y dos mujeres —los hermanos Montero y Eva Rengel— serán sus compañeros de aventura y tal vez sus víctimas, en un tiempo en el que la vida se escribe a golpe de traiciones y nada es lo que parece.

Opinión: Admiro al escritor Arturo Pérez-Reverte. Repito, al autor. Leer su saga Alatriste se convirtió en varios de los mejores y más emocionantes instantes que recuerdo con un libro en la mano, por mencionar algunas de sus obras y sin desmerecer a las demás; motivo más que válido como para adentrarme en la nueva saga creada por este prolífico –tanto manual como, desgraciadamente a veces, verbal- autor murciano.
Sin llegar a la genialidad del capitán Alatriste y sus aventuras, Lorenzo Falcó es un personaje que, al igual que el propio autor, puede provocar asco por momentos e, instantes después, curiosidad, sorna y admiración; en definitiva, como si Arturo Pérez-Reverte se hubiera visto él mismo como un cínico absoluto trabajando por el postor más rico y poderoso durante el periodo de la Guerra Civil española.
Con una trama muy bien trabajada –muy habitual en el autor- y unos personajes ambiguos y poseedores de grandes fintas de cintura, Falcó te sumerge en instantes de la historia española que, por momentos, te produce nauseas, pero nauseas dolorosas cuando reconoces que todo lo escrito pudo ser cierto.
Persiste mi admiración como lector del escritor Arturo Pérez-Reverte y, en breve, tendré en mis manos el segundo libro de la saga Falcó, que lleva por título Eva, con el deseo que esta admiración prosiga por los siglos.

Valoración personal (de 0 a 10): 7,2

lunes, 16 de abril de 2018

Cónclave de Robert Harris


El Papa ha muerto.
En la Capilla Sixtina, a puerta cerrada, ciento dieciocho cardenales procedentes de todos los rincones del globo emitirán su voto en la elección más secreta del mundo.
Son hombres de fe. Pero tienen ambiciones. Y rivales.
En las próximas setenta y dos horas uno de ellos se convertirá en el líder espiritual con más poder de la tierra.

Opinión: Tema interesante que me atrajo desde el primer instante, inicio apetitoso donde los haya, con una descripción directa, concisa y muy atractiva de todos y cada uno de los protagonistas de la trama, argumento muy bien llevado, muy bien escrito, sin concesiones a la galería y con una desenvoltura profesionalmente perfecta, los ríos que fluyen entre las líneas de cada uno de los personajes se entrecruzan, se interponen, se entrelazan con una gran maestría y creando que todos tus sentidos estén alerta ante posibles cambios que te descoloquen… hasta que… ¡NO!
¿Alguien puede decirme qué le ocurrió a Robert Harris cuando escribía las últimas cincuenta páginas del libro? Como se dice coloquialmente, ¿se bebió el entendimiento? O, quizás, ¿se bebió algo más fuerte que le provocó un jamacuco de aquí te espero? Porque, si no es así, no me lo explico. Un libro que el transcurrir de las páginas se convierte en un goce absoluto y, de golpe, cual coitus interruptus, jodidus y dolorosus, te lleva por caminos que ni sabías que existían ni tenías, siquiera, ganas de conocer, vamos que los caminos de Úbeda son una autopista interestatal en comparación con lo que te presenta Robert Harris en esas últimas páginas.

Cónclave era un libro al que, perfectamente podría haberle dado una puntuación superior a 8 y que, por ese desconcertante delirium tremens literario se convierte en uno de los peores libros que he leído últimamente. ¡Qué pena!

Valoración personal (de 0 a 10): 6,4

jueves, 12 de abril de 2018

Africanus, el hijo del cónsul de Santiago Posteguillo


A finales del siglo III a. C., Roma se encontraba al borde de la destrucción total, a punto de ser aniquilada por los ejércitos cartagineses al mando de uno de los mejores estrategas militares de todos los tiempos: Aníbal. Su alianza con Filipo V de Macedonia, que pretendía la aniquilación de Roma como Estado y el reparto del mundo conocido entre las potencias de Cartago y Macedonia, constituía una fuerza imparable que, de haber conseguido sus objetivos, habría determinado para siempre el devenir de Occidente. Pero el azar y la fortuna intervinieron para que las cosas fueran de otro modo. Pocos años antes del estallido del más cruento conflicto bélico que se hubiera vivido en Roma, nació un niño que estaba destinado a cambiar el curso de la historia: Publio Cornelio Escipión.

Opinión: Hace unas semanas escribí sobre el primer libro de la trilogía de Trajano, Los asesinos del emperador, escrita por Santiago Posteguillo. Me dejó tan buen sabor de boca que deseé iniciar la lectura de su otra trilogía, esta vez protagonizada por Publio Cornelio Escipión; y me adentré en Africanus, hijo del cónsul.
Lo siento, pero no puedo más que tender una alfombra roja bajo la documentación, rigurosidad y buen escribir del escritor valenciano, ganador –con todos los méritos- de diversos premios literarios. Santiago Posteguillo te introduce en el escenario romano con una facilidad increíble, como si su pluma tuviese una webcam en la punta y te guiara por todos los puntos cardinales del imperio y, además, sin ampulosidades ni regalos vanos, sino con agilidad, destreza, versatilidad y seguridad, mucha seguridad.

Valoración personal (de 0 a 10): 8,5

martes, 10 de abril de 2018

Cienfuegos de Alberto Vázquez-Figueroa


Con esta novela se inicia la saga Cienfuegos, que narra las peripecias y vicisitudes de su protagonista, un joven canario, en el Nuevo Mundo que los españoles colonizaron y exploraron a partir del siglo XVI. En aquellos lejanos tiempos, cuando ni siquiera era firme la certeza de que el mundo es redondo, América era un territorio hostil, desconocido y plagado de peligros, el escenario ideal para una trepidante novela de aventuras de Alberto Vázquez-Figueroa, uno de los autores españoles más vendidos de la actualidad. Cienfuegos es, sin duda, una de sus series más conocidas y con la que se dio a conocer para gran parte del público internacional.

Opinión: He de ser claro desde un inicio; no sé por qué cayó esta novela en mis manos y no sé por qué la leí… pero, después de haberlo hecho, no me arrepiento ni un ápice de ello, porque he disfrutado con su lectura como la primera vez que leí un libro de Julio Verne.
Cienfuegos es la historia de un guanche canario, concretamente de La Gomera, que vive como pastor en las agrestes montañas de aquella isla y cuyo único lenguaje que domina es el silbo gomero, hasta que una belleza rubia y germánica se cruza en su camino… y allí se inician las aventuras y desventuras de este magnífico personaje creado por Alberto Vázquez-Figueroa.
Vázquez-Figueroa te lleva por donde él quiere, te desconcierta y te sorprende, como si tú mismo estuvieses en el propio cerebro del analfabeto Cienfuegos… aunque esto no implique que sea ignorante, porque la agudeza, viveza, instinto de supervivencia y pasión del gomero es una lección apasionante. Cienfuegos es un personaje que, por momentos te enternece, te cabreas con él por su inocencia para, pocas páginas después, admirarlo por su ingenio y, por encima de todo, lo vives con su realidad y crudeza pero, también, por su belleza interior y ojos panorámicos cual pantalla de cine.
Cienfuegos me ha emocionado, como me emocionó Miguel Strogoff, el capitán Nemo, Samuel Fergusson de Cinco semanas en globo o el capitán Alatriste, y Alberto Vázquez-Figueroa me ha cerrado la boca con el inicio de esta saga.

Valoración personal (de 0 a 10): 8,5

lunes, 9 de abril de 2018

La Sagrada Familia



¡Qué poco importan las creencias de cada uno cuando la belleza te penetra por cada poro de la piel!


¡Qué ridículas se escuchan las arengas esquizofrénicas de aquellos que predican su religión como la única y perfecta, mientras sus manos entrelazan un cinturón de bombas o una metralleta candente, cuando tus ojos se embriagan de color, paz y magnificencia!


La Sagrada Familia no es un recinto de plegaria. La Sagrada Familia no es, solamente, un espacio de recogimiento. La Sagrada Familia no es, únicamente, un lugar de culto católico; es mucho más que todo ello. Es un museo a la belleza, a la luz, a la Naturaleza, a lo más íntimo del ser humano; esa intimidad que subyace en lo más intrínseco, en lo más profundo, en ese lugar recóndito donde tu ser sabe que sólo tú estás y eres.

viernes, 6 de abril de 2018

El caso del mago ruso de José María Fernández Luna


Un caso inspirado en Ramón Fernández-Luna, el mejor jefe de la Brigada de Investigación Criminal que ha tenido jamás nuestro país y al que merecidamente se reconoció como el Sherlock Holmes español.
Corre el año 1916. Ramón Fernández-Luna, que goza de merecida fama en toda España por su inteligencia y perspicacia, está inmerso en la tarea de atrapar a un famoso ladrón de guante blanco, el Fantasma, cuando recibe la orden de investigar la desaparición de un preso de la cárcel Modelo, un mago, el Gran Kaspar, acusado de robo y asesinato.

Opinión: José María Fernández Luna -descendiente de Ramón Fernández-Luna, protagonista de la novela y, realmente, jefe de la Brigada de Investigación en Madrid de 1921 a 1923, y al que la prensa de la época calificó como el Sherlock Holmes español- inventa una trama para darle a su antecesor un lugar en la historia que, por desgracia, tienen más los criminales que detuvo –caso del famoso ladrón de guante blanco Eduardo Eddy Arcos, más conocido como Fantômas, y que fue la inspiración del personaje de ficción Phantomas, protagonista de series, comics y películas.
La trama, ambientada en la efervescente, bohemia y clasista Barcelona de principios de siglo XX, nos lleva desde los lupanares de Conde del Asalto y Tapies, hasta los palacetes circundantes al Palau Güell pasando por las sórdidas relaciones entre los acaudalados burgueses de la sociedad catalana con las vedettes de los cafés-teatro del Paralelo, siguiendo la extraña desaparición de un mago ruso de una de las celdas de la recién inaugurada prisión de la Modelo, teniendo como trasfondo el espionaje europeo previo a la I Guerra Mundial.
La novela está magníficamente ambientada, la trama la encuentro un poco atada por los pelos, especialmente durante el último tercio y, en ocasiones, te lleva a leer en diagonal –sobre todo en los momentos de romanticismo coríntelladesco entre el comisario Carbonell y su Lolita-, pero, en general, la novela se deja leer fácilmente y te adentra en un mundillo que, particularmente siempre me ha seducido, como es la Barcelona de principios de siglo XX.
Muy recomendable su lectura, a pesar de la dificultad en encontrarla, porque la editorial la ha descatalogado.

Valoración personal (de 0 a 10): 7,2

martes, 3 de abril de 2018

Irène de Pierre Lemaître


El comandante Camille Verhoeven vive la vida perfecta: está casado con la maravillosa Irène, con la que espera su primer hijo. Pero su felicidad se resquebraja tras un asesinato inusualmente salvaje. Desde que la noticia se hace pública, la prensa lo acecha y cada uno de sus movimientos se convierte en noticia de portada.
Verhoeven descubre que el asesino ha matado antes. Cada uno de sus crímenes parece rendir homenaje a una novela negra clásica, por lo que los periodistas se apresuran a darle un sobrenombre: El Novelista. Quienes pueden ayudar a encontrarlo se suman a la lista de sospechosos: un librero y un profesor universitario expertos en novela negra. La investigación se convierte así en un duelo intelectual, y en una aterradora carrera contra el reloj.

Opinión: Irène, es el primer libro de la tetralogía protagonizada por el comisario francés Camille Verhoeven y escrita por Pierre Lemaître, y una obra maestra de la literatura de serie negra. Mesdames et messieurs, saquémonos el sombrero, la gorra, el casco o el peluquín ante el arte del señor Lemaître de llevarnos al extremo más duro, radical, crudo y estomacal de la novela negra y, al mismo tiempo, crear una obra de arte literaria.
Vayamos por el principio… aunque si piensas más seriamente, ¿cuál es el principio de una novela negra: los personajes o la trama? Porque, en este caso, no puede desvalorizarse si uno se compara con el otro. Irène es una novela de trama perfecta con personajes inconmensurables, el comisario Camille Verhoeven, de ciento cuarenta y ocho centímetros de estatura pero con una mente increíble, sus compañeros Louis, Armand y Maleval, la encantadora esposa embarazada de Camille, Irène, que da título a la novela, el librero, el profesor, el periodista,… , un auténtico repóquer de ases que se enlazan a través de un argumento que lleva la novela negra a los altares, precisamente mediante un homenaje a las novelas negras y de asesinatos que el asesino imita.
No obstante, he de dejar claro algo; al igual que cuando he hablado de las novelas de Franck Thilliez, que se excusen de su lectura aquellas y aquellos que posean un estómago delicado y sensible; una perfecta novela negra no tiene por qué ser un castigo o una penitencia.

Valoración personal (de 0 a 10): 8,2

jueves, 29 de marzo de 2018

Lennox de Craig Russell


Glasgow década de 1950. La guerra ha terminado, pero no así la batalla para dominar las calles de una de las ciudades más violentas de Europa, calles en las que sólo los más duros pueden sobrevivir.
Cuando su hermano Tam pide a Lennox que investigue el asesinato de Frankie McGahern, al principio no acepta, aunque esté arriesgando su integridad física con la negativa. Sin embargo no le queda más remedio que involucrarse cuando Tam también aparece asesinado y un enemigo muchísimo más poderoso aparece en escena.
Los Tres Reyes, tres jefes de los bajos fondos que se reparten el control y dominio de los negocios del crimen local quieren saber qué ha pasado, qué se traían los McGahern entre manos y por qué Lennox siempre parece estar allí donde hay problemas.

Opinión: La saga Jan Fabel, comisario de Hamburgo, me permitió entrar en el fantástico mundo literario del escritor escocés Craig Russell, por lo que poco me lo tuve que pensar cuando supe que mister Russell iniciaba una nueva saga con un personaje llamado Lennox y centrado en el Glasgow de los años cincuenta; y no me ha decepcionado en absoluto sino, más bien, al contrario.
Tras haberme habituado a la negrura más oscura de Jan Fabel y sus desventuras en Hamburgo, la ironía, mordacidad y caradurismo de Lennox me ha refrescado un poco el ambiente, sin obviar la crudeza con la que Craig Russell desmenuza –y, en ocasiones, nunca mejor utilizado este verbo en concreto- los crímenes. Craig Russell traspasa su escritura de la corriente escandinava de novela negra urbana a la clásica concepción de serie negra de los míticos Philip Marlowe o Mike Hammer, ayudado por la grisácea, lluviosa y sucia envoltura de la ciudad de Glasgow.
Novela entretenida, fácil de leer, con unos personajes rayando lo borderline, con una violencia dura, barriobajera, superviviente y un cinismo que impregna casi toda la novela. Quizás el único pero que he de ponerle es el hecho que la palabra Glasgow debe salir, al menos, unas doscientas veces, si no más, y no hace falta.

Valoración personal (de 0 a 10): 7,2

martes, 27 de marzo de 2018

Las monedas de los 24 de Juan Pedro Cosano

A pesar de los éxitos en los tribunales que le avalan, al comienzo de esta historia Pedro de Alemán se ve obligado a aceptar la defensa de un rico artesano de la ciudad, que ha sido acusado de violación por su bella sirvienta. Aunque consigue la absolución del reo, Pedro se da cuenta de que ha cometido un error gravísimo, y para ahondar más en los remordimientos, nace en él una irresistible atracción por la humilde muchacha.
En paralelo, empiezan a producirse en la ciudad unos crímenes terribles: varias mujeres son asesinadas de una manera especialmente violenta. Todas ellas están relacionadas de una manera u otra con las principales casas nobles de la ciudad, los veinticuatro a los que alude el título. En cada escena del crimen se ha encontrado una moneda romana.
El abogado se verá inmerso a su pesar en la investigación de estos asesinatos que parecen plantear un enigma irresoluble.

Opinión: Las monedas de los 24 es la tercera entrega de las peripecias de Pedro de Alemán y Camacho, abogado de pobres de la ciudad de Jerez a mediados del siglo XVIII y protagonista de El abogado de pobres –premio novela de Abogados 2014– y Llamé al cielo y no me oyó escritas por el abogado jerezano Juan Pedro Cosano.
De las dos primeras entregas ya dejé constancia en esta misma página, y con unas valoraciones muy buenas e, incluso, comenté el deseo de poder leer este tercer capítulo de las desventuras del abogado de pobres don Pedro Alemán.
Pues bien, tras su lectura he de comentar que, sin haberme decepcionado en absoluto, sí que la he encontrado un pelín más débil que las dos anteriores, más por el argumento en sí –a mi modo de ver, con instantes un poco descoordinados- que por el personaje de Pedro Alemán, cuya evolución la encuentro absolutamente magistral, lo que me lleva a pensar –y espero no equivocarme- que Juan Pedro Cosano tiene abogado de pobres para muchas más entregas.

Valoración personal (de 0 a 10): 8,2

jueves, 22 de marzo de 2018

El guerrero a la sombra del cerezo de David B. Gil


Japón, finales del siglo XVI. El país deja atrás la Era de los Estados en Guerra y se adentra en un titubeante periodo de paz. Entre las víctimas del largo conflicto se halla Seizô Ikeda, único superviviente del clan regente de la provincia de Izumo, huérfano a los nueve años tras el exterminio de su casa. Hostigado por los asesinos de su familia y condenado al destierro y al olvido, inicia un largo peregrinaje al amparo de Kenzaburo Arima, último samurái con vida del ejército de su padre, convertido ahora en su mentor.
En el otro extremo del país, Ekei Inafune, un médico repudiado por aplicar las artes aprendidas entre los bárbaros llegados de Occidente, se ve implicado en una conjura urdida a la sombra de los clanes más poderosos del país. Una conspiración capaz de acabar con el frágil periodo de calma que da comienzo.

Opinión: Llevo anotando escrupulosamente todos los libros que he leído desde hace más de una década y, a todos ellos, les otorgo una puntuación acorde con diversos aspectos: argumento, modo de escribir, temática y, como no, sensaciones que me ha ido dejando durante su lectura y, especialmente, al finalizarlo. En todos estos años, hay libros que han conseguido una puntuación muy alta –recuerdo, por ejemplo, El nombre del viento de Patrick Rothfuss, La ladrona de libros de Markus Zusak o El lector de cadáveres de Antonio Garrido- porque, al terminarlos, mi mente y mis emociones estuvieron durante días en una especie de limbo de la felicidad lectora.
El guerrero a la sombra del cerezo es, sin duda alguna, el mejor libro que he leído en los últimos cinco años, y las aventuras de Seizô Ikeda, Kenzaburo Arima y Ekei Inafune, entre otros magníficos personajes, me han cautivado desde la primera letra hasta la última.
David B. Gil ha escrito una obra maestra de la literatura y, aunque haya quien considere que un libro de ochocientas páginas basado en el Japón del siglo XVI puede echarles hacia atrás, sólo les sugeriría que se adentrasen en sus primeras páginas. Seguro que les será absolutamente imposible dejarlo.

Valoración personal (de 0 a 10): 9,3